Destello sin brillo

Destello sin brillo

—¿Todas las estrellas fueron hechas para brillar?— le pregunta una joven a su amigo.

—Sí, así es; todas fueron hechas con esta finalidad— dice mientras apunta al cielo repleto de estrellas y con una hermosa luna llena adornando el cielo —Pero claro que hay algunas que en el transcurso perdieron su brillo, muchas de ellas no lo pidieron, jamás lo hubieran elegido, pero sin embargo este fue el mal que les hicieron, la maldición de una cadena de desdichados sucesos que las obligó a perder aquello que las hacia estrellas…—

—Lo dices como si fueras testigo de ello, es decir, ¿En alguna ocasión has visto una estrella sin brillo?, solo piénsalo, las estrellas que no tiene luz han muerto y no hay necesidad de verlas así, no lo merecen—

—En realidad si he llegado a ver muchas estrellas sin brillo,  pero en lo particular solo hay una de esa estrellas que me interesa ver que recobre el brillo—

—Eso ya me lo habías dicho antes, ¿verdad?— le dijo a su amigo con una tristeza mientras una lágrima cae por su mejilla de la misma manera en la que una estrella fugaz surca el cielo con apuro y esplendor.

—Sí, ¿Cómo olvidar?, ¿Cómo recordar ? , Paso solo un día; yo siempre viví bajo la sombra de mi hermano, o al menos es lo que siempre he pensado e incluso algunos otro piensan que la historia siempre ha sido todo lo contrario, pero esto no gira alrededor mi, esto gira alrededor de alguien que me busco, esto se trata de ti; que me hayas buscando fue algo que me sorprendió pues a pesar de tanto yo solo era una sombra entre los más bajos edificios de esta ciudad, nuestra sociedad. Recuerdo que entre los colores de esa plataforma ,rozando la línea azul vi un nombre que desconocía pero pensé que aceptar aquella solicitud, no me dañaría, fue lo que pensé, y así fue, o eso creo… al poco tiempo comencé a recibir mensajes; comenzando con un saludo y después parecía extenderse la platica, mi manera de responder era seca pues te presentaste con un nombre falso, pero tras hablar un poco me revelaste que me conocías y deseabas hablarme, yo empecé a recordar y sí , era muy posible pues participe en muchos eventos donde me pudiste haber visto, me contaste tu sentir y me hiciste que jurará una sola cosa…

“¿Prometes ser mi amigo?” fueron las palabras que atravesaron mi pantalla, lo contemple por unos segundos y al querer saber tu nombre acepte.

“Sí, te lo prometo” , al principio no era mi intención cumplir dicha promesa, pues creía que eras una persona cualquiera y quizá hasta alguien que yo llegara a despreciar, pero cuando me dijiste parte de tu nombre yo te reconocí al instante, te había visto, no te hablaba pero si te ubicaba; en mi creció en sentimiento hacia ti al conocer tu nombre, y al paso del tiempo fui descubriendo y conociendo más cosas de ti.

Paso algo que jamás había pensado que sucedería, no de nuevo, no volvería a creer en conocer a alguien de esa manera, ya había tenido una desilusión así y para nada quería volver a pasar por lo mismo, pero contigo comencé a cambiar de opinión, tras hablar solo un día comenzamos a hablar cada vez que era posible; revisando las fechas de nuestros mensajes podía ver que eran fechas seguidas,  no había día en el que no habláramos, en ocasiones llegabas a ser lo único bueno de mi día, me gustaba buscarte con la mirada cada vez que podía, me gustaba saber que estas bien, saber que a pesar de todo lo que has vivido. Fuiste una gran sorpresa para mi, yo siempre he sido una persona reservada con mucha gente que incluso conozco de años, pero apenas te conocí y podía sentir que serias algo maravilloso, podía sentir que podía revelarte desde el latido de mi dolor hasta el éxtasis de mi mas grande alegría, simplemente  contigo todo era muy hermoso…— le dice aquel joven sin siquiera dirigirle la mirada, pues su vista se encontraba perdida entre el mar de estrellas, tanto que incluso parecía que las palabras eran para la luna.

—Era…Me lo dices en pasado, como si ahora las cosas fueran diferentes; Dime, ¿Qué ha cambiado?— le pregunta esa mujer sentándose en una banca que se encontraba en el parque donde se toparon los dos, su mirada se encuentra perdida en el lado opuesto al de su amigo, ella mantiene la vista en el suelo mientras su cabello ese balanceado con delicadeza por el suave viento del velo de la noche, una noche que brindaba un ambiente fresco pero acogedor aun a la intemperie.

—Sí, algo cambio; cambio la manera en la que veíamos la distancia, antes yo solía encontrarte en varias de mis pisadas, ahora es algo tan inusual pero también algo muy lindo , es lindo volver a verte después de todo ese tiempo, también los mensajes comenzaron a ser menos frecuentes reduciéndose a decir “buenos días” y “buenas noches” hasta que un día sin previo aviso desaparecieron, en ese tiempo te extrañe demasiado, apenas unos meses y ya te habías hecho dueña de gran parte de mi, e incluso en ocasiones yo entraba en un gran dilema porque no sabia si debía volver y buscarte o esperar a que quizá te acordaras de mi… — dice con tristeza para después sentarse junto a su amiga, al estar a su lado nota la dirección de su mirada y pasando sus dedos desde su cabello para recogerlo llevándolo hasta su oreja y después acariciando su rostro hasta llegar a su mentón donde pudo sentir una lágrima que esperaba paciente ser retira o impactarse contra el césped, al sentir la lágrima la retira y levanta la mirada de esa mujer, una mujer que había pasado por mucho, pero aun así se reflejaba un pequeño destello de superación. — Pero esto jamás cambio lo que sentía, jamás cambio lo que te prometí, yo te prometí estar contigo aun si no estuviera de acuerdo con tus acciones, yo te aconsejaría, consolaría, apoyaría y sobre todo siempre confiaría en ti.

Yo creo que no tienes ni la menor idea de lo importante que eres para mi, y quien diría que solo un poco de tiempo junto a mi te llevaría a pertenecer a mi corazón y a mi vida, siempre he creído en ti, a mi no me importa lo que pienses o creas de ti, para mi eres más de lo que muchos merecen, eres más de lo que yo merezco …—

—¡Mentira!, yo no soy nada, siempre he sido una basura en mi vida, en mi familia, en mi maldito mundo donde el único lenguaje es el dolor, los buenos días no existen pues en ellos el mundo te recibe con ese sonar de voces gritando “Bienvenida al mundo que creaste, el mundo que te odia y aborrece”. Además soy inútil; no es necesario que alguien me lo diga, estoy aquí donde todos podemos entrar, pero pocos lograran salir, así vivo, ¡Lo odio!, ¡Me odio!...— tras pronunciar estad palabras se tranquilizo un poco y rompió en llanto.

—No se porque no te das cuenta de lo que eres, eres una persona con un gran valor, y no se el mundo de los demás pero el mío no seria el mismo sin ti, tienes talento aunque no lo creas, se que durante mucho tiempo te han dicho lo contrario pero no es necesario que les creas, ya es hora que creas tu tus propias opiniones sin la intervención de alguien más, no me refiero a lo que has escuchado, me refiero a lo que no eres capaz de ver; también tienes apoyo aunque no quieras verlo y si no tienes a nadie te aseguro que si me tienes a mi, estoy para ti, y hasta cierto punto soy tuyo. Te quiero, de verdad te quiero mucho, y por eso para mi es un miedo poder llegar a perderte, aunque la distancia es grande y el tiempo sea aun mayor yo te sigo queriendo igual que la primera vez en que conocí, no hablo de la primera vez en la que entablamos una conversación, me refiero al primer instante en el que te vi por primera vez, aquella ocasión en la que contemple el verdadero resplandor de tu alma, un hermoso brillo que es notable su tamaño, vigoroso su fulgor y potente sus estruendos; que pena que haya perdido su color hasta ser traslucido, por eso no se ve a simple vista; si tan solo pudieras devolverle su color seria algo tan hermoso como la llegada del ocaso ante los ojos de un desafortunado viajero— aquel hombre con dolor en su corazón, lagrimas en sus ojos y una voz que había sido corrompida por el dolor de su llanto se acerco a si amiga y la abrazo —¿Por qué no lo vez?— le susurró mientras parecía perderse entre el cabello de esa mujer inerte frente a la situación.

—…No me gustan los abrazos…— le respondió ante el gesto y tras ver como ambos se separaron u aquel hombre decepcionado se da la vuelta, hubo entonces un momento en silencio hasta que nuevamente una voz ronca acabo con el silencio de esos eternos minutos.

—Se que piensas que piensas que mis palabras son inútiles o simplemente son mentiras, pero son realidad, una realidad que no quieres aceptar. Esa es la razón del porque creo que ambos somos como una historia, “Destinados a repetirse hasta el final del tiempo, hasta que uno de ellos decida tomar la cadena o quizá la llave del otro para unirse a la libertad o la condena de la vida” —

—Pero yo no valgo la pena, se que te he lastimado de una forma u otra, se que sufres al ver mi dolor, se que te preocupas tanto por mi que incluso creo que me consideras una flor en tu jardín, tratas de protegerme, tratas de cuidarme y quiéreme, pero deberías de darte cuenta que no todos nacimos para ser felices o ser queridos; están los amados, están los odiados y entre ellos me encuentro yo, entre los que no pertenecen si al cielo porque es demasiado para ellos, pero tampoco merecen el infierno porque aún así sigue siendo demasiado para nosotros— le responde mientras apoya su frente en la espalda de su compañero.

—Me preocupo porque te quiero, me importas porque eres tan especial, me encantas porque eres diferente, pero también he sentido algo como tu, abecés me he llegado a cansar de creer que en algún momento abandonaras esa mentalidad y ese deseo tuyo hacia la muerte o el dolor para poder ser feliz, me he cansado tantas veces como tu mente no es capaz de imaginar , pero en cada ocasión que esto sucede recuerdo que te decía el miedo que tenia de llegar a fallarte, el miedo de ver que yo no era ni la estrella que te guiará y mucho menos el sol que ilumine tu camino, tu repuesta era mi motivación… Se que lo harás bien, yo confió en ti de la misma manera tan ciega que tienes de verme ; además yo siempre he querido ver uno de mis sueños hechos realidad, yo quiero un día despertar y saber que eres feliz, saber que el amor llego a tu vida acompañado del éxito, saber que amas tu vida y te amas a ti, yo tengo ese sueño, un sueño que es solo para ti , quizá yo lo tuve, pero no seria posible si no te hubiera conocido, jamás habría pasado por mi mente si no hubieras llegado a arrebatar las constelaciones de mis pensamientos .

Reconozco que no he hecho mucho como he querido para contigo y se que aun me queda mucho por trabajar a tu lado , y sin importar el que yo se que tienes un gran valor, tan valioso que no cualquier ojo es capaz de ver, desde el principio en el  que supe tu nombre yo deje de verte con mis ojos y empecé a verte con mi alma, por eso jamás te vi como algo asqueroso u horrible como tu misma te defines, yo siempre mire los destellos que salían de ti, iluminadso con la tinta de tu dolor, trazos hechos a tinta transparentes y coloreados con la delicadeza del viento. No sabes lo afortunado que me siento por poder conocerte, por poder hablarte, eso siento yo, quizá no todos lo piensen pero nosotros tenemos que aprender que hay gente que no fue hecha para estar a nuestro lado y por eso es mejor perdonar y olvidar, si alguien no te aprecia es su problema, pues se esta perdiendo de la maravillosa persona que eres, pero de mil maneras tu siempre tendrás lugar en mi y de esas misma mio maneras tu terminaras por contradecirme . — el sol comienza a salir iluminado los árboles y los alrededores hasta llegar a la espalda de aquella joven y al rozar el suave rayo de luz con su cuerpo su espalda comienza a rodearse de una la silueta, de un halo que cubre su espalda e incluso al contrastar con el sol se podía ver un espectro de brillo que lo recorría devolviéndole por unos segundos su color original —Sabia que aun tenías ese brillo... — le dijo con una leve sonrisa su amigo —Ya es hora de irme, pero sabes que regresare. Te deseo lo mejor, y yo seguiré confiando en ti, aun cuando tu no lo hagas; vive, llora, ríe, ama, laméntate y supérate, es lo que te puedo decir — el joven se pone de pie y comienza a caminar siguiendo el sol.

—¿Algún día de verdad te iras y jamás volveré a ser testigo de tu retorno?— le pregunta aquel destello sin moverse de su posición.

—Tu sabes que solo hay manera de que lo haga. Vasta que tu lo pidas, solo hace falta eso para que no me vuelvas a ver ; así que dime ¿Lo dirás esta vez?— pregunta sin recibir ninguna respuesta—¿En esta ocasión quien gano y quien perdió?...Aun así, sea la repuesta que creas tener, no olvides que te quiero mucho y yo te volveré a encontrar...—

“ Destello sin brillo, aquélla que es la portadora del resplandor cristalino, adiós y hasta que nuestras constelación se vuelvan a topar con la luz de la misma luna en el reino de las estrellas durante la noche…”

Fin

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