El hombre del saco carmesí

  El hombre del abrigo carmesí 


Todo comenzó en una fría pero a la vez cálida noche de navidad , para ser mas específicos en la juguetería “El baúl de las sonrisas”  donde Alex un niño de apenas 6 años contemplaba un hermoso oso de peluche con una corbata que decía “Risitas”; Alex realmente quería ese oso con todo su corazón y esa noche le pidió a sus padres que le ayudarán escribiendo su carta de navidad la cual decía lo siguiente:


Querido Santa,  sabes que me he portado bien este año y yo realmente quiero con todo mi corazón el oso de peluche que vi en la vitrina del baúl de las sonrisas y si me lo pidieras traer seria completamente feliz y es lo único que te pido en esta navidad.


A la mañana siguiente Alex se levantó corriendo hacia la sala ,ya que ahí se encontraba árbol  de navidad pero al llegar vio su árbol vacío y hecho pedazos,  Alex comenzó a llorar y a llamar a sus padres pero la casa estaba completamente desolada y lo único que se podía escuchar era el llanto de aquel pobre niño que había sido abandonado, un llanto que resonaba entre la calidez de una triste mañana.


En todos lados se escucho la noticia de aquel niño abandonado por sus propios padres y por lo tanto llevado a un orfanato para niños olvidados. Los años pasaron de manera lenta y fría en aquel lugar para niños no deseados, al año siguiente Alex regreso a la misma juguetería y veía al mismo oso con ojos de tristeza y ternura,  un hombre que pasaba por el lugar vio como Alex contemplaba aquel peluche y se acercó a él y le pregunto

 – Es lo que le pedirás a Santa este año, ¿verdad? –

 Y Alex respondió de manera seca y con lágrimas en los ojos -No,  porque Santa nunca trae regalos a los niños del orfanato- 

Aquel hombre vio con ternura y lastima las palabras de aquel niño,  entonces el hombre entro a la juguetería tomando de la mano a Alex y le dijo al cajero -Deme ese oso de peluche,  es el que esta en la vitrina y tiene aquella corbata-

El cajero lo tomo y le dijo – lo quiere en una bolsa o una caja – pero el hombre solo respondió — así esta bien —

El hombre pago el peluche y se lo entrego en las manos a Alex y sorprendido Alex le pregunta —De verdad, ¿es para mi? —

El hombre le responde con ternura en sus palabras -Claro que si,  si Santa no te lo regalara entonces  yo te lo obsequiare- acto seguido lo abraza y le dice – cuídate y jamás dejes de creer en el corazón de las buenas personas-

Alex le pregunta – pero ¿quien eres tu? 

El hombre le dice mientras le da la vuelta a Alex – Solo soy el hombre del saco carmesí —dicho esto el hombre se retira entre las personas que cruzan la calle y Alex solo contempla como aquel hombre con ese saco carmesí se pierde entre las personas, observando como un buen hombre desaparece de su vida.

Alex creció y abandono el orfanato para trabajar en el baúl de las sonrisas;  al pasar los años el dueño murió y en su testamento decía que la juguetería y todos sus vienes serían para su empleado Alex ya que el dueño no tenia hijos y confiaba en Alex no solo como su empleado, sino como su mas leal confidente, pero sobre todo confiaba en su buen corazón. 


Después de eso cada año en Navidad Alex repartía juguetes a los niño de los orfanatos y en cada caja o cada bolsa que entregaba tenia la leyenda 


Te deseo una Feliz Navidad a ti y a todos los niños que aun creen y confían en el corazón de las buenas personas.


Firma: El Hombre Del Saco Carmesí… 


                                           Fin


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