Latidos a distancias

Latidos a distancias

Dos almas conectadas, una distancia, un dolor y miles de mensajes que atraviesan las pantallas de los celulares o monitores de una manera linda e incluso juguetona; un teclado táctil o físico que se convirtió en la pluma y tinta de dos corazones que parece corresponderse entre sí. Un sentimiento que ha crecido al desconocer casi por completo a la persona que se haya tras la otra pantalla, mas sin embargo sentir algo tan fuerte como si llevaran tiempo de conocerse, de verse, de quererse ; líneas que retumban en la vagancia de una mente desubicada o quizá de un corazón que al buscar un consuelo llego a los brazos de una desconocido, aquella persona que lo ayudo y curo, entre las historias que le contaba aquel corazón solía omitir el final, después de aquel “la logre olvidar y ahora soy feliz” debía de ir una línea más, algo que ocultaba pues no sabia que pasaría, no sabia si al tocar el cielo perdería la respiración o flotaría entre las nubes hasta hacerse propio de ellas.

Renglón tras renglón que le arrebataba suspiros a una pobre alma, la llenaba de ilusiones, bellos recuerdos cuyo registro se encuentra entre sus mensajes; tristeza que atormenta y pareciera desear con gran pasión su desdicha, susurro maldito que pareciera en su lugar un alarido,  “Lejos, lejos, lejos; Oh, bella distancia entre amores” . En lugar de simples letras esa frase parecía una navaja, pues podía sentir como desgarraba su corazón y como le arrancaba la facilidad de hablar a uno de ellos, pero entre su dolor comenzó a escribir con el miedo de quizá jamás revelar sus palabras, solo toco su celular para comenzar y ya había olvidado que era lo que tenia que plasmar, respiro un poco y pensó en su foto, sus palabras, sus ojos, entonces recordó aquella palabra…

Lejos... Estamos tan lejos, si no fuera así ya habría sentido la temperatura de tu cuerpo, ya habría sabido con cuanta fuerza podrían rodearme sus brazos, ya sabría como es el dulce soñar de tu voz, podría disfrutar de tu sonrisa, de tu mirada, me afanaría del latir de tu corazón al abrazarte, disfrutaría del bello paisaje que solo se encuentran en tus ojos; quizá sabría como se escucha un "te quiero" al salir de tus labios, unos labios de los cuales seria temeroso, temeroso de no volver a escuchar, temeroso de nunca jamás poder llegar a sentir la humedad que hay en ellos, sin sentir el rose de tus labios con mi piel.

¿Porque? karma mío, necedad de mi corazón, desdicha de un sentimiento y decadencia de un latido; en medio de mi oscuridad te encontré, solo sabiendo tu nombre, sin conocer tu rostro o tu lugar de origen, después de conocernos, de tratarnos y descubrir nuestros rostros nos dimos cuenta que la lejanía seria nuestra adversidad, cosa a la cual creo que no dimos tanta importancia hasta que entre nuestras líneas se estaba un "te quiero" ,hasta que sin darnos cuenta nuestros corazones buscaban el momento para latir juntos. Comencé a decirte "Hasta mañana" aunque no nos viéramos en persona, pero te lo decía porque el hecho de no verte, no quiere decir que al despertar no abrace la almohada y entre susurros piense en ti tras decir buenos días; quien te dice que no he soñado contigo desde que me enseñaste tu rostro, entre fantasías y teorías imagina tu voz, la intensidad de tus ojos al chocar contra los míos, imaginar tu respiración junto a mi oído al estarte estrechando entre mis brazos... Quien te dice que no te anhelo de la misma forma en la que el sol anhela a la luna, con gran pasión y enorme fulgor, fuego de dos almas o latir de dos corazones.

No lo veras pero mi expresión cambia al leer tu respuesta negativa al preguntarte como estuvo tu día, jamás viste las lágrimas que brotaron como gotas de lluvia en el silencio de mi dolor por saber que en tu casa habían problemas, mi impotencia por no poder buscarte para distraerte por un momento de los problemas de tu casa, sentía como heridas tus relatos repletos de anécdotas en las cuales te perdías en el transcurso de sus letras por la condición o quizá dolor de tu mismo recuerdo. Mi mayor deseo era poder romper las barreras que solo parecen alejemos entre pequeños pasos que acaban por formar una distancia que consume de manera lenta mi corazón, si supieras los muchos momentos en los que abrazaba la almohada pensando que eras tu, porque te necesito, te quiero a ti, quieres olvidar el tiempo, abandonar la distancia y solo poder abrazarte, quiero…¿Quiero?... Eso es lo que yo quiero … Pero, ¿Qué es lo que tu quieres?.

A través del tiempo yo soy quien ha dicho querer abrazarte, tu solo te has lamentado de la distancia, ese me has demostrado y no se si en medio de mi soledad me piensas, no se si me al igual que  yo piensas y te rodeas de fantasías donde al fin nos encontramos. Dime, amor, amor, amor y dolor; ¿Qué es lo que lastima mi corazón?, ¿La distancia, o la crudeza de amar?, dime que es dime que es ideal mío, tristeza de las estrellas y amor que solo soy capaz de besar a la distancia. Si eres capaz un día durante la noche sal de tu casa o sube a lo más alto que te sea posible, mira al cielo y confía en que cada estrella será un confidente y mensajero entre nosotros, háblales de la misma manera en la que les hablo, pidiendo y rogando tu bienestar, deseando que cada día en el que despierte sientas la sensación de beso en la frente acompañado de un “Buenos días Cariño” , pues to cada vez que puedo salgo para rogarle a la luna y sus estrellas que cuiden de ti, pido que iluminen tu camino, pido porque sean capaces de iluminar tus noches oscuras y darte un hermoso paisaje en el resto de las noches, un paisaje que solo he podido comprar con la perfección que encuentro en tus facciones.

Siento una pesadez al volver a recorrer esos puertos y espacios en los cuales nos conocimos , me inunda la intriga al ver publicaciones referentes al amor entre tu perfil, una íntima intriga, quisiera preguntar a quien diriges esas palabras, no se si esto es para mi o para alguien que este mas adecuado a la facilidad de tu tacto, tengo miedo de preguntar, en ocasiones no quiero ya entrar al esa pantalla hecha de azul y blanco, aquel lugar donde te vi, donde a veces dudo sobre la sanidad de esta situación, porque me llenas de ilusiones al solo vibrar de mi celular, me sonreír al final de cada mensaje, las pocas horas o incluso minutos que hablamos al día suelen convertirse en los mejores infantes de un día repleto de la minoría de la presión de cada hombre, su rutina.

Me has hecho repasar aquella lección de hace años, me dijeron : “Quien no sabe de amores y decepciones , no sabe lo que realmente es sufrir, no sabe lo que es desmoronarse al sonar de unas palabras, no conoce la fragilidad de un corazón al ser rozado con el solo de un lúgubre viento. Eres la última línea en mi historia de amor, una línea que pensé que reflejaría una bella historia, aunque más parece un amor incorrespondido, no es que ni me quieras, solo es el temor de mi corazón, a pesar de sentir esto y aun si te lo confesara ¿Qué seria de nosotros?, tu querrás una piel que abrazar, una voz que escuchar, y yo simplemente no estaré ahí… Te amo, así termina el ultimo verso en mi historia, quisiera seguir y poder escribir junto a ti una historia más larga, crear libros y libros de nosotros e incluso tras nuestra partida dejar a nuestra dependencia contar nuestra historia; pero todo parece indicar que seremos una historia sin fin, no es porque nos amemos tanto que aun tras la muerte se nos vera juntos, nuestra historia no tiene final porque simplemente jamás se escribió, quizá hayamos hecho miles de borradores para esta parte, pero jamás se hizo realidad ni una sola línea de lo escrito.

Talvez, y solo talvez en otro momento u otro lugar, caminando por la calle un día de nuestras vidas nos podríamos llegar a cruzar, la vista parecerá jugar con nosotros y no sabríamos decir si lo que vimos era real o falso, dejaríamos de caminar y giraremos hasta que nuestros ojos se fijen en el resplandor de la mirada del otro, y solo así podríamos verificar por esa pasión en los ojos del otro, aquel “Al fin te encontré” que no es necesario ser escuchado para poder entenderlo, solo se requiere eso y quizá ese día podría sentir la validez de tu cuerpo, la ternura de tus manos y el esplendor de tus ojos. Yo ni se que tienen las rosas de mi jardín, pues al pensar en ti parecen enfatizar mi dolor e incluso puedo jurar que las escucho susurrar tu nombre entre pequeños sollozos, un rosal que te plante, que lleva tu nombre, entre la intensidad de su color y sus espinas pareciera tener tallado tus iniciales; en otras ocasiones pareciera que entienden el significado de ti nombre y me brindan el bello canto de un corazón dolido por jamás conocerte, esperando tu regreso, o mejor dicho su encuentro, viviendo entre ilusiones y esperanzas de encontrar, ilusiones que temo duraran hasta que tu cortes ese sentimiento arrancando la de raíz.

Todo esto, un muro de palabras, cientos de piernas y pensamientos, tan solo por una palabra tan pequeña pero que causa una enorme sensación de dolor, si tan solo pudiéramos romper la lejanía entre nosotros para olvidar esta posición por perder el miedo de jamás llegar a conocerte, de nunca poder besarte. Yo jamás pensé que me enamora así, pero ahora vez, la vida te enseña tanto y te pone a tantas personas en tu camino y el tramo que he recorrido contigo me gustaría repetirlo cada vez, verlo y recordarlo de memoria… pero dime, ¿Qué sigue ahora?, ahora que te he dicho que te quiero, ahora que te he confesado lo mucho que me fascinas, que me encantas, ¿Acaso tus mensajes dejaran de aparecer en mi pantalla?, ¿No volveré a ver un “te quiero” de tu parte? ; Dime, dime, dime, pues ahora es el momento, pero sin importar quiero que sepas que te amo, te amo luna del bello canto.

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